Momento.

Hay un quiebre en el poder. Hay vacío. Los empoderados se han desconectado demasiado de la realidad y aparentan, a todas luces, ser completos imbéciles. Se siente como están debilitándose las estructuras que los soportan, por sus mismos actos que las socavan, o porqué estas ya no pueden seguir siendo manejadas por estos corruptócratas disfuncionales.

Al mismo tiempo podemos ver que el hartazgo de la gente ha llegado al punto del absurdo. Nuestro vecino del norte ha elegido con un apoyo real considerable a un narcisista megalómano que les promete un poco de protección y un cambio… cualquier cambio.

“El Donald” ha demostrado en unos pocos dias al mando ser más estupido que Vicente Fox, más derechista que Truman y más desconectado de la realidad que Calderón. Sus movidas están dividiendo a la nación norteamericana como nada desde la guerra civil.

Mientras tanto, aquí en nuestro lado de la frontera, al sistema también se le mueve el piso: ya no puede controlar a sus propios miembros cleptomaníacos sanguinarios y tiene que aparentar al menos que los tratará de ajusticiar (Duarte, Yuñes, etc). Pero no puede dar muestras de fortaleza ante esta situación o la internacional porque no la tiene: tantas décadas de solo ver por el beneficio inmediato de sus miembros, de apoyar al crímen en lugar de al Pueblo, y de ser servil con los intereses capitalistas egoístas internacionales han minado por completo su capacidad de acción, de respuesta, de credibilidad. EPN se ve cada día mas maltrecho, sus asesores cada vez más tontos ponen mala publicidad en su boca, el café  o lo que sea que consuman ya no los mantiene lúcidos, sus mentiras son tardías, hasta los que los apoyan las descartan como  meras movidas mediáticas.

Todo este horror puede ser un buen momento. Por la vía pacífica, tomemos el control de las instituciones. Hagamos labor de vecinos. Hablemos con la gente, elijamos a nuestros vecinos para los puestos publico. Kumamoto dio un primer paso. Hay que continuar por esa vía, hay una apertura, gracias al resquebraje, por ahí nos debemos colar nosotros.

Con calma. Sangre fría,…